jueves, 30 de mayo de 2013

"APUNTES DESDE EL PUNTO" "LOS NODOS PLANETARIOS" (I)


A lo largo de muchas entregas, hemos dado testimonio de las incidencias nodales tanto en personas como en eventos varios así como en la configuración de un día dado. En nuestra proposición forman parte del “Corpus” básico del conocimiento del Cielo, por muchas razones, no siendo obviamente afinar la interpretación, la previsión o predicción la pretensión.  Se trata de razones más importantes que nos esperan, para lo cual, estos canales dispensadores de energía son de gran utilidad
 Contando a Quirón, forman 9 ejes,  ocupando 18 grados sobre 360 posibles, en ambos sistemas: Geocéntrico y Heliocéntrico, tantos estos se consideren en Trópico como en Sidéreo. En PUNTO CERO en principio también consideramos como básico estos 2 sistemas y estas 2 versiones, que podemos agrupar así. 

Sidéreo + / Trópico –
Heliocéntrico + / Geocéntrico – 

Es decir, lo heliocéntrico y sidéreo, es formativo, Trópico y Geocéntrico, expresivos, dejándolo de momento ahí.  El problema del Sidéreo, es que no se conoce con exactitud la Precesión, por lo que cuando toca hacer un tema, de nuestra parte  usamos el Ayanamsa Lahiri, de uso oficial en India y mayoritario en las escuelas siderealistas occidentales.
En la dualidad respecto a los planetas, el denominado planeta “negro” (por estar oculto por el planeta percibido), es + mientras éste, es expresión de aquél, a la manera grosso modo de “alma” y “cuerpo” o sea “lo animado”, un chakra y un órgano, etc. La forma de religar al planeta “negro” estando pues en el planeta visible y sus nodos, que a no olvidar, participan así de ambos planetas, entrando también en lo básico entanto concepto.
En la encrucijada espacio/temporal en que se desarrolla, - y por tanto “percibimos” -  la Creación en este planeta, es normal que nos ocupemos del sistema y sus planetas más allá del “basic” con que nos servimos actualmente, no para re-ligarnos al TODO, porque ya lo estamos por derecho de existencia, - sino para llegar al núcleo de “la Unidad” que se expresa en esta vasta dualidad y tener una participación más consciente en el concierto de la entera Creación, lo  que se le ofrece a todo Hombre por derecho de nacimiento.
Perseverar en este “redimensionamiento” del hecho vital en el que estamos incluídos, que en primera instancia concierne al Sistema Solar y a la Precesión, hace caer muchas estanterías adheridas a nuestra Seidad, sin pena, sin darnos cuenta ni aún deseándolo. Por otra parte, del lado técnico, algunos conceptos o recetas que damos por consagrados, quedan sujetas a revisión, como iremos viendo.

La Perseverancia se resuelve “hoy” “en este día” de ahí que cuanto más accedemos en la práctica a los referenciales en que estamos involucrados: el cielo y la tierra de esta manera más integrada,  más se va resolviendo en nostros, por sí mismo. El pero está servido: el promocionar en la gente que ocupe su tiempo, nunca mejor dicho, en el vacío, en la nada, en el CERO en que sólo el PUNTO, ES.
Los ciclos PLU/NPT, desde el Renacimiento hasta casi ¾ de la Era a venir, se darán en Géminis, dándonos en el decorrer especialmente de este 2º ciclo en que estamos,  elocuentes ejemplos de la importancia que va cobrando para la Humanidad, el conocimiento del “entorno” celeste en que transcurre su existencia. Dentro de esa grandiosidad, el hombr@ tiene la posibilidad… de ver la suya de forma menos parroquiana.
Volviendo al tema de los Nodos Geocéntricos y Heliocéntricos, lo que pasa en un día, es también  las relaciones de tales nodos, con ese lugar en que el día  me pille En el decorrer de un día, - como en el caso de los planetas,- los nodos ascienden, culminan, indicando como es de suponer, los tiempos en que su presencia es más álgida, hagan o no “aspectos” sea a los planetas tal como se encuentran en dicho día, o a los nuestros, cosa en la que tenemos en el mejor de los casos cierta práctica con los nodos lunares, si bien tal práctica, es más usada al hacer una elección, etc., no por sí misma, para nuestra particular experiencia. 

Dicho manera sencilla: debemos observar cuándo los Nodos
Geocéntricos o Heliocéntricos, ascienden o culminan. 

Los Geocéntricos, dados por las relaciones orbitales de los planetas en relación a la de nuestra Tierra, como se vió en los ejemplos, varían en recorrido y de posición, no hacen eje. Sus  tiempos de pasar por los 4 ángulos, varía.
En el caso de los Heliocéntricos, como los nodos lunares,  cada nodo planetario traza un eje que a veces tarda siglos en pasar los grados en que se ubica, siendo fáciles de memorizar y así hallarlos en una carta, en cualquier tipo de carta. Son los más importantes ya que involucran  a todo el sistema, teniendo primacía en dicho sistema.

Merecen entonces  antes de experimentarlos, ver estos portales de entrada y salida de la acción del planeta a que corresponde, en qué parte del Zodíaco caen, aclarando que las estructuras de un Zodíaco, son las mismas que las 3 restantes, por la simple Ley de Vibración, lo cambiante, siendo los planos que afectan.
Sólo nos faltará discernir qué divisiones del Zodíaco utilizar a más del signo, que es algo así como la “nave nodriza” de las otras divisiones. El grado quedando entonces como pivot entre los 2 tandas de divisiones: la vislble y la invisible.
Desde antiguo y hasta hoy, las divisiones mayores del Zodíaco están contenidas en el Saptavarga (división x 7) Hindú. De éstas tomo lo que en nuestra Tradición se tradujo como “Dodecatemoria” (Dwads), la doceava parte del signo: 2º30´), que indican también que en el todo de un signo, está cada uno de los otros. Totalizan  144 (2 veces 72), número asociado en la tradición hebrea a “la bajada de la Jerusalem Celeste”, mientras en India son 144 los “nadis” en el cuerpo. Las 2 tradiciones hablan de lo mismo: la completa realización del hombr@.
Tanto en India como en Occidente la asepción tradicional es otorgar el lr. dwad al mismo signo, acabando la serie de 12 con los 2.30 finales asociados al signo que le antecede. Debido a la lentitud del desplazamiento nodal heliocéntrico, puede pasar no obstante que al cabo de X años, cambie de “dwad."
 
En estas posiciones para 1950, vemos que se dieron ciertos cambios en relación a las posiciones actuales dadas más abajo. Los nodos N y S de Mercurio, Júpiter y Plutón pasaron a los dwads siguientes, sin darse de momento cambio de términos en ninguno de los listados.
En cuanto a Quirón, el NN está en dwad de Virgo, el S de Piscis, siendo los términos respectivamente Marte y Saturno.
Por último podemos agregar el Término en que un nodo está situado, tal como es dable encontrar en nuestros antiguos la valoración de un planeta. A diferencia del dwad, que particulariza, el término tiene que ver con la forma de expresión y el talante que en este caso el nodo toma.
La más empleada es la versión egipcia.
Desde luego en una valoración dada, ambos planetas: regente del dwad y regente del término, tienen algo a decir, quedando para otras entregas, así como la continuación de esta entrega trataremos  de cómo inciden y qué es de esperar de ellos cuando en un día, los ángulos los alcancen, así como la forma apropiada para simplemente “notarlos” o notarlos, mejor. De los otros aspectos nodales a ángulos, destacamos los cuadros por el sencillo hecho que denotan más fuerza que el trígono, por ejemplo. Desde luego con la práctica, la cosa no para ahí.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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